Esta sociedad nuestra es
una sociedad muy de modas, algunas vienen y van y otras, sin embargo, viene
para hacer hueco y quedarse, para aportarnos, para mejorar nuestras vidas, y
ese es el caso de Mindfulness o Atención
Consciente.
Desde hace algunos años se
viene hablando de Mindfulness como herramienta para mejorar nuestra vida y
reducir el estrés. Así que os invito a que exploremos qué es Mindfulness, sus
beneficios y como podemos incorporarlo a nuestras vidas poco a poco.
El significado de Mindfulness es Atención Consciente al momento
presente, sin juicios, con curiosidad y aceptación. Parece sencillo,
¿verdad?. Sin embargo llevarlo a la práctica no lo es tanto. Los seres humanos,
sin entrenamiento y por naturaleza,
nos pasamos la vida planificando el futuro o recordando con añoranza el pasado.
Y no hay problema alguno con esto, si son pequeños viajes de ida y vuelta. El
problema es cuando nos quedamos enganchados tanto en la ansiedad del futuro
como en la tristeza de un pasado que se ha ido. Ahí es cuando nos perdemos lo
que realmente tenemos delate, el aquí y el ahora, que es lo único que existe.
Entrenar la atención plena
o estar presente aquí y ahora, significa en muchos casos no perderse pequeños
grandes momentos que tenemos diariamente a nuestro alcance como la sonrisa de
nuestro hijo cuando descubre la lluvia o el regalo de una puesta de sol.
Significa estar plenamente conectados con la gente que nos rodea. Significa
identificar momentos personales de tensión o impulsos para gestionar nuestros
hábitos. Significa accionar en vez de reaccionar ante nuestras emociones,
sentimientos o pensamientos. Significa ser conscientes de nuestras resistencias,
pensamientos negativos y juicios lo que nos empodera ante ellos. Significa
saborear la vida.
A la atención plena se
llega entrenándonos, con paciencia, cariño, dedicación y perseverancia. Los
espacios para la meditación son importantes, y ayudan a profundizar en la
práctica, pero Mindfulness hace mucho hincapié en llevar la plena conciencia a
todos los momentos de nuestro día para alejarnos del ruido constante en el que
se enreda nuestra mente sin darnos cuenta. Es decir, por poner un ejemplo, cuando
estamos duchándonos, estamos plenamente conscientes del despertar de nuestro
cuerpo al agua, de las sensaciones, de la temperatura del agua, del olor del
jabón, etc., en vez de engancharnos en lo que tenemos que hacer cuando
lleguemos a la oficina y de ahí conectar con lo que nuestro compañero nos dijo
el día anterior y empezar a especular si realmente dijo lo que quería decir o
estaba insinuando que… Bla, Bla, Bla, Bla…. ¿Os suena?. Por lo cual salimos ya
con mal cuerpo, anticipándonos al encuentro con dicho compañero y depositando
una preocupación gratuita en nuestra mente, que nos lleva a olvidar coger de la
nevera nuestra comida lo que va a hacer que tengamos que recurrir a la
cafetería de enfrente y comer esos bocadillos horrorosos que me van a hacer
saltarme la dieta, despertar la culpa y concluir que soy un desastre porque no
tengo fuerza de voluntad.
Otra práctica muy
necesaria en nuestros tiempos es la atención plena en la comida. La mayor parte
del tiempo comemos sin ser conscientes de lo que estamos haciendo. El acto que
nos da la vida es al que menos atención prestamos. Y esto acarrea serios
problemas de salud como la obesidad, entre otros.
Mientras que otros
animales comen cuando tienen hambre y paran cuando están satisfechos, nosotros hemos
desarrollado una extraña relación con la comida. Reaccionamos a la visión de la
comida con un impulso incontrolado a veces. Nos perdemos las sensaciones más
sutiles del estar lleno y anticipamos el siguiente bocado sin ser conscientes.
Puede que con las sensaciones agradables del comer, busquemos un consuelo o
distracción de pensamientos o sentimientos desagradables, de vacío. Comer en
exceso se vuelve algo temporalmente reconfortante que suele desembocar en
problemas de salud.
Cuando traemos la atención
plenamente consciente al proceso de comer, percibimos la experiencia mas
profundamente. Vemos las relaciones que hay entre pensamientos, sentimientos y
comida. Nos volvemos mas capaces de reconocer y tolerar las emociones en vez de
volvernos a la comida automáticamente para sofocarlas. Podemos incluso apreciar
los esfuerzos de la naturaleza y los hombres por producir, transportar y
preparar los alimentos.
Deja de ser un acto
automático, cuasi animal, para convertirse en un acto de nutrición y de amor
hacia lo mas sagrado que tenemos, nuestro cuerpo y en definitiva nuestro ser.
Sosegar nuestra mente a
través de la meditación formal (práctica sentada) o la meditación informal (en
las actividades de nuestro día a día) transforma de una manera casi mágica
nuestra mente. El no estar constantemente conjeturando o recordando o
anticipando, crea un espacio, un vacío inconsciente que nos permite ver y
aceptar las cosas como son, sin pasarlas por el tamiz de nuestras experiencias
pasadas.
Nos permite estar en lo
agradable, como puede ser apreciar un amanecer o en lo desagradable, como es el
dolor de una ruptura, sosteniéndolo. No salir huyendo a la nevera para
“compensar” este dolor hace que éste disminuya poco a poco dando lugar a una
serenidad muy valiosa para la recuperación.
Y ahora que ya sabemos que
es Mindfulness y sus beneficios, os propongo un plan para, como diría el
maestro Thich Nhat Hanh, disfrutar “el
milagro de vivir despiertos” por un mes y observemos qué surge en nosotros.
·
Semana 1: La meditación sentada. Esta primera semana , nos sentaremos durante unos 2
minutos al día. Sólo tienes que encontrar un lugar tranquilo para sentarte,
quizá a primera hora de la mañana. ¿Qué haces cuando te sientas? Concentra la
atención en la respiración. Observa tu respiración, cada inhalación y
exhalación y como afecta a tu cuerpo. Y si vienen los pensamientos, déjalos
estar sin mas, volviendo tu atención al acto de la respiración.
·
Semana 2: Comer Consciente. Esta segunda semana , vamos a continuar nuestra práctica
sentada durante 2 minutos al día (se puede prolongar algunos minutos más si
estás obtenieniendo buenos resultados y no has faltado algun día), pero vamos a
añadir una segunda práctica: elije una comida en la que pondrás tu atención
consciente al menos durante los dos primeros minutos. Visualiza, huele,
saborea, mastica y respira entre tenedor y tenedor. Trata de hacer la misma
comida cada día (merienda, por ejemplo). Esta práctica utilizará lo que has
aprendiendo en la meditación sentada , y lo expandirá al entorno de nuestro día
a día.
·
Semana 3: Meditación Caminando. Esta semana, continuarás las dos primeras prácticas, y
añadiremos una tercera: una breve sesión de meditación caminando. Elije un
trayecto que haces a diario - desde tu coche al trabajo, por ejemplo, o desde casa
a la parada de autobús. Si trabajas en casa, puedes caminar alrededor de su
casa, o salir a la calle durante unos minutos. El paseo puede durar sólo un par
de minutos si andas escasa de tiempo. No hay necesidad de prolongarlo mucho,
tipo 20 minutos o algo así. Durante esta sesión , podrás practicar la atención plena
mientras caminas, lo que quiere decir, que estés atento a tu manera de caminar,
el contacto con el suelo, tu respiración en moviento, el entorno en el que te
mueves, el estado de tu cuerpo. Esto te ayudará a ser consciente durante las
diferentes actividades físicas.
·
Semana 4: Sesión stop multitarea. Esta semana seguimos las tres prácticas anteriores, y
haremos frente a un area un tanto difícil para nosotros, la multitarea. Vamos a
tomarnos tan sólo de 2-5 minutos al día para hacer una sóla cosa. Y
utilizaremos toda nuestra concentración en esa solo cosa. No facebook, no
movil, no internet, todo nuestro universo se reducirá a esa sola tarea por dos
o cinco minutos. Con el tiempo, ésta práctica puede expandirse a toda tu
jornada laboral, pero por ahora nos centraremos en una pequeña sesión de cada día.
Con estos pequeños ejercicios, podemos notar una gran diferencia
en tan sólo unos días. Podemos tomarlos como una obligación o como un reto con
el que aprender cada día. Y a nosotras nos gustan los retos, ¿verdad?



No hay comentarios:
Publicar un comentario